Una cena romántica, plato a plato
Para el brindis: un Champagne rosado o un cava rosado, el clásico de San Valentín.
Con ostras, sushi o carpaccio: un Champagne Blanc de Blancs.
Con salmón, atún, pato o pasta con setas: una Pinot Noir, elegante y ligera.
Con el postre de chocolate: un Pedro Ximénez o un Málaga dulce.