La AOC Champagne
Solo puede llamarse Champagne el vino espumoso elaborado en la región del mismo nombre, al noreste de Francia, a unos 150 km de París. Es una de las zonas vitícolas más septentrionales de Europa: el clima es frío y el subsuelo de creta, una caliza blanca que retiene el agua y da a los vinos su finura y su tensión. Las principales zonas son la Montagne de Reims, la Vallée de la Marne, la Côte des Blancs y la Côte des Bar. De los más de 300 pueblos de la región, solo 17 tienen la categoría de Grand Cru.
Tres uvas hacen casi todo el Champagne: la Chardonnay aporta elegancia y frescura cítrica, la Pinot Noir da cuerpo y estructura, y la Pinot Meunier suma fruta y redondez. El vino hace su segunda fermentación en la botella y reposa sobre lías al menos 15 meses; en los millésimés, al menos tres años. De la misma región proceden los Coteaux Champenois, vinos tranquilos, blancos y tintos, muy poco frecuentes fuera de Francia.
Estilos de Champagne
Brut sin añada: la mezcla de varias cosechas que define el estilo de cada casa.
Blanc de Blancs: 100 % Chardonnay. Fino, cítrico y muy elegante.
Blanc de Noirs: solo uvas tintas, Pinot Noir y Meunier. Más cuerpo y notas de fruta roja.
Rosado: fresco y frutal, a menudo elaborado añadiendo un poco de vino tinto de Champagne.
Millésimé: de una sola cosecha excepcional, con más complejidad y potencial de guarda.
Por dulzor, del más seco al más dulce: brut nature, extra brut, brut, extra dry, sec, demi-sec y doux.
Grandes casas y Champagne de viticultor
Junto a las grandes maisons, con estilos reconocibles año tras año, cada vez interesan más los récoltants-manipulants: viticultores que elaboran el vino de sus propias viñas y expresan el carácter de un pueblo o una parcela concreta. En la etiqueta se identifican con las letras RM; las casas que compran parte de la uva figuran como NM.
Con qué maridar el Champagne
Como aperitivo, con ostras o con caviar, un Blanc de Blancs. Con el marisco y el sushi, un brut nature o un extra brut. Con el jamón ibérico, el salmón o un tartar de atún, un rosado. Con las aves asadas y los platos con setas, un Blanc de Noirs. Con un plato trufado o un queso curado tipo Comté, un millésimé. Y con el foie o los postres poco dulces, un demi-sec.