Física y química del contacto
En enología, la maceración es el proceso de contacto del mosto con las partes sólidas de la uva: hollejos, pepitas y, a veces, raspones. La pulpa de casi todas las variedades tintas (salvo excepciones tintoreras como Alicante Bouschet) carece de color. Si se prensa la uva y se separa el mosto de inmediato, se obtiene un vino blanco. Para elaborar un tinto, el mosto debe pasar tiempo en contacto con el hollejo.
Durante este contacto ocurren dos procesos paralelos: la extracción de pigmentos colorantes (antocianos) y la de compuestos fenólicos (taninos). Los antocianos definen la intensidad y el matiz del color, desde un rubí suave hasta tonos casi opacos. Los taninos aportan estructura, astringencia y potencial de guarda. La maceración también enriquece el mosto con los aromas varietales concentrados en las capas externas del hollejo.