Origen y propósito de las normas
Históricamente, las bodegas españolas criaban los vinos hasta que estaban listos para el consumo, evitando que el cliente tuviera que guardarlos. En el siglo XX, este enfoque se formalizó legalmente a través de los Consejos Reguladores.
Hoy en día, los términos Crianza, Reserva y Gran Reserva indican la edad mínima del vino y el equilibrio entre la barrica de roble y el envejecimiento en botella. Estas reglas varían para tintos, blancos y rosados. No obstante, la ley solo establece un mínimo: muchas bodegas superan voluntariamente estos plazos para lograr un estilo más complejo.