¿Qué son los defectos del vino?
Los defectos del vino son desviaciones químicas o biológicas concretas de la norma. Se originan en la bodega por errores tecnológicos, durante el embotellado o por un almacenamiento inadecuado. Comprender estos procesos ayuda a detectar a tiempo una botella defectuosa y evitar perder el tiempo con un vino en mal estado.
Saber reconocer los defectos elimina las dudas en las catas. Si un vino huele a cartón mojado o a vinagre, no se trata de una compleja propuesta de estilo del elaborador, sino de un producto estropeado. Comprender el origen de estos olores permite comunicarse con argumentos ante un sumiller en un restaurante o un asesor en una tienda de vinos, protegiendo sus derechos como consumidor.