Origen y carácter en la copa
La variedad Garnacha (conocida en Francia como Grenache) es originaria de España, muy probablemente de la comunidad autónoma de Aragón. Desde allí se extendió por todo el Mediterráneo, incluyendo el sur de Francia, Italia e incluso el Nuevo Mundo. Esta uva adora el calor y el sol, tolera bien la sequía y acumula mucho azúcar, lo que históricamente se aprovechó para elaborar vinos potentes, con cuerpo y alta graduación alcohólica.
En la copa, una Garnacha típica despliega notas de cereza roja madura, frambuesa, mermelada de fresa y hierbas aromáticas como el romero y el tomillo. Al tener una piel fina, los vinos suelen presentar un color rubí de intensidad moderada y taninos suaves. Con un manejo adecuado en bodega, la variedad es capaz de mostrar una frescura sorprendente y una textura delicada que recuerda a la Pinot Noir.