Física de la altitud y fisiología de la vid
En viticultura, cada 100 metros de ascenso reducen la temperatura del aire en un promedio de 0,6 °C. Los viñedos a 1.000 metros se desarrollan en condiciones muy distintas a las de la llanura. La vid recibe más radiación solar, pero queda protegida del calor sofocante.
Estas condiciones ralentizan el ciclo vegetativo. Las uvas maduran más despacio, conservando su acidez natural. Como resultado, las bodegas obtienen una materia prima con un equilibrio excepcional: alta concentración de azúcares con frescura y un pH bajo.